POR LOS BARRIOS
El Intendente Municipal, Carlos Eliceche, mantuvo sobre la tarde noche de la víspera sendas reuniones con Juntas Vecinales, en el marco de los encuentros periódicos que lleva adelante con representantes vecinalistas de toda la ciudad. En esta oportunidad, acompañado por la Coordinadora de Juntas Vecinales, Marcela Curache, se reunió con la Junta Vecinal del Barrio Pujol II que preside Norberto Monsálvez y posteriormente lo hizo con la Junta Vecinal del 21 de enero (ex Pujol I) que preside Susana Córdoba.
En el primero de los barrios los planteos estuvieron relacionados con la posibilidad de volver a contar con una parada de taxis en ese sector de la ciudad (interrumpido en su momento debido a cuestiones de seguridad) para lo cual se contaría con la aprobación de quienes prestan este servicio; la forestación de espacios públicos del lugar; la posibilidad de incorporación de vecinos dentro de la política de loteos sociales; la gestión de una reunión con responsables de la cooperativa Servicoop para analizar situaciones que se plantean con el suministro de energía eléctrica; la construcción de un invernáculo con botellas Pet en el predio que posee la junta (para lo que se pondría en marcha una campaña de recolección de estas botellas) y la instalación de garitas para el transporte urbano de pasajeros. En el caso del 21 de enero se evaluaron cuestiones como la instalación de cartelería; colocación de reductores de velocidad; la adquisición de elementos para el dictado de diversos talleres (computación, corte y confección, etc.); la gestión para la instalación de un teléfono semi-público; la ampliación de la oferta de talleres; trabajo en conjunto con la Policía Comunitaria, entre otros.
Cabe tener en cuenta que en ambos barrios se encuentran en plena ejecución, si bien en diferentes instancias, sendos Programas de Mejoramiento Barrial (Promeba) por lo que se está produciendo un cambio notable en la calidad de vida de los vecinos; pero a la vez, como toda obra durante su realización, se producen determinados inconvenientes para el normal desenvolvimiento de la vida en cada barrio, los que se superan lógicamente con la finalización de los trabajos. Paralelamente, determinados temas deben aguardar para su resolución la conclusión del Promeba, para evitar la superposición de esfuerzos. Eliceche manifestó su satisfacción tras los encuentros mantenidos con los dirigentes barriales ya que “una vez nos permite seguir contando con la visión particular de cada sector, desde la óptica de los propios vecinos, con lo cual siempre estamos en condiciones de generar las respuestas que realmente requieren ellos y no tomar decisiones que no concuerden con la realidad de cada sector de la ciudad. Reclamos y pedidos hay siempre, pero resulta notable como paulatinamente han ido variando y se debe fundamentalmente a la realización progresiva de obras que mejoran la calidad de vida de los madrynenses en su conjunto; obras que se pueden llevar a cabo tanto por el respaldo permanente de la gente que nos acompaña cumpliendo con sus obligaciones tributarias, como al apoyo que recibimos desde los gobiernos nacional y provincial para la concreción de nuestros proyectos”.