EL DORADILLO SITIO CLAVE EN LA CONSERVACIÓN DE LA BALLENA FRANCA AUSTRAL

EL DORADILLO SITIO CLAVE EN LA CONSERVACIÓN DE LA BALLENA FRANCA AUSTRAL

2 julio, 2009

Cada año más de 600 ballenas francas llegan desde mayo para reproducirse y criar a sus ballenatos a las costas de Península Valdés, brindando un espectáculo único en el mundo y totalmente natural.
El avistaje de ballenas desde la costa en el Área Natural Protegida El Doradillo, privilegia la contemplación en un marco de respeto por la especie y por el ambiente, generando un vínculo emocional muy fuerte que no se puede expresar con palabras, solo hay que vivirlo.
El Doradillo tiene una extensión de 7500 ha y está ubicada a tan sólo 15 km al norte de la ciudad de Puerto Madryn, es una muestra de un ecosistema donde el mar y la estepa patagónica se conjugan en paisajes de alto valor estético y de conservación. Es una de las áreas de mayor concentración de ballenas desde mayo a agosto, donde el 60% de las hembras preñadas llegan para parir a sus crías.
Transitando por el camino costero pueden observarse los típicos soplidos en forma de “V” de las ballenas francas cuando emergen para respirar, allí muy cerca de la costa. De forma totalmente natural, el turista puede apreciar el comportamiento de éste enorme y longevo cetáceo: grupos de cópula, golpes de aleta y de cola, madres navegando con sus crías, vocalizaciones.
Durante la temporada de ballenas, la playa indicada para este tipo de avistajes es Las Canteras, ya que por las características de sus playas angostas y con gran pendiente, las ballenas se observan a menos de 10 metros de la costa.
La zona fue declarada Área Natural Protegida en el año 2001 por la Municipalidad de Puerto Madryn para proteger a una especie que a principios de siglo pasado llegó casi a la extinción a causa de la caza: la ballena franca austral.
Conviven en ese espacio geográfico ejemplares que forma parte del elenco de fauna terrestre patagónica como el zorro gris, el guanaco, la mara y el choique, típicos representantes de un ambiente estepario junto a variadas especies de pájaros y aves marinas.
La flora presente es típica del desierto, con numerosas adaptaciones para sobrevivir en ese árido ecosistema. Hace muchos años los habitantes originarios de estas tierras, los tehuelches, hacían un uso medicinal de estas plantas. Jarillas, uña de gato, botón de oro, molle, quilembay y sulupe en primavera tiñen el paisaje con el colorido de sus flores.
El ingreso al área es gratuito y la misma cuenta con cartelería que indica cada uno de los accesos que se brinda para el uso público y servicio de baños químicos. Los guardaparques ofrecen atención a los visitantes, proveen información y están permanentemente patrullando cada rincón del área para su protección, cuidado y conservación.
Es importante consultar la tabla de mareas ya que en los horarios de alta marea la aproximación de ballenas hacia la costa es máxima, si bien en marea baja también se las puede observar.
La educación ambiental es una herramienta valiosa que se desarrolla para generar actitudes de comprensión y respeto por los ambientes naturales con mínima acción del hombre, donde la interacción hombre-naturaleza se convierte en una experiencia única e inolvidable, de mucho aprendizaje y con un fuerte contenido espiritual. Las actividades que pueden desarrollarse en el área están enmarcadas en el ecoturismo: caminatas, contemplación de fauna, travesías guiadas en mountain bike, birdwatching, interpretación del ambiente en un aula al aire libre en pleno contacto con la naturaleza.

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