EL RECLAMO

EL RECLAMO

6 mayo, 2009

Una historia de amor, tal vez no de las más tradicionales, llegará hacia fines de este año a la pantalla grande, y que tiene a Puerto Madryn, mar y ciudad, como escenario privilegiado de un largometraje de producción italiana. Durante toda esta semana, y hacia finales de la próxima, se filma en nuestra ciudad “El Reclamo”, del director Stefano Pasetto, finalizando todas las tomas en Buenos Aires. Previamente, filmarán en la zona, previéndose el fin de semana en el Doradillo, Península Valdés, y ya la próxima tanto en la zona céntrica de la ciudad y el Ecocentro.
Vale destacar que si bien los protagonistas son italianos, seis argentinos se suman a esta producción. Se trata de César Bordón, Julieta Cardinali, Guillermo Pfening, Mirta Wons, Hilda Bernard, Viviana Greco.
En la mañana, de hoy, segundo día de filmación, las principales tomas fueron en el mar, con un completísimo movimiento de lanchas y buzos, que tenían como epicentro al Club Náutico Atlántico Sud.

SINOPSIS DE LA PELÍCULA
Lucia es una azafata de aproximadamente 40 años, casada con Bruno, alergólogo en carrera. Lea es una obrera de 30 años. Persigue a un padre ausente y es perseguida, a su vez, por Marco, novio posesivo, que trabaja como tatuador.
De un tiempo a esta parte, Lucia siente náuseas y vértigo en los aviones y después de un aborto espontáneo cae en depresión. Bruno le aconseja que tome lecciones de piano puesto que es muy hábil en ello. Y además, le aconseja visite un amigo ginecólogo, el profesor Rouch.
Tiempo después Lucia es despedida por la compañía aérea. Justifican el despedido por el estado depresivo que sufre y por el gesto compulsivo que tiene de escribir sus pensamientos en pequeños papelitos que arruga y tira inmediatamente después de haberlos escrito.
Durante el mismo periodo, Lea toma la decisión de volver a estudiar piano. El encuentro entre las dos mujeres, durante la primera lección de piano, es espeso. Lucia, encerrada en sus rígidas apariencias burguesas, intenta y consigue disimular la fascinación que LEA ejerce sobre ella porque ésta encarna todo lo que a ella le falta: ligereza, vitalidad, deshinibición.
Lucia intuye la traición de Bruno con una compañera del hospital. Comienza la fase de transformación de Lucia, descubriendo el colorido mundo de Lea y de si misma.
El Dr. Rouch comienza a sospechar la existencia de una grave enfermedad mientras que Bruno piensa sólo en su carrera.
Cuando Lea recibe la confirmación para su traslado al Centro de Investigación para los Cetáceos en Puerto Madryn, decide abandonar a Marco, su trabajo y la ciudad. Lucia está confundida, entristecida. La deja ir para después seguirla calle abajo y al alcanzarla, su complicidad se convierte en un beso. Lucia cae en la vorágine de la confusión.
Lea, a su manera, da el adiós definitivo a la empresa de volatería, es decir, deja en libertad a todos los pollos del cobertizo, mientras tanto, Bruno, llevado por las dudas de Rouch, empuja a Lucia a visitar a un reconocido oncólogo. Mientras Lucia espera el resultado de los análisis, escucha a través de la puerta la sospecha de un cáncer. Y de inmediato Lucia comprende que la libertad conquistada a través de Lea puede desaparecer en un segundo si es ingresada en un hospital. Lea se aparece ante ella como el último tren, la última vía de escape para no abandonarse a si misma. Se escapa junto a Lea a Puerto Madryn pero sin decirle nada de la enfermedad.
Puerto Madryn. Verano. Llegan a un astillero naval donde se encuentra el velero del misterioso padre de Lea. El barco está en pésimas condiciones pero es allí donde deciden vivir. Lucia acepta el desafío de Lea de arreglar el barco para que Lea pueda alcanzar al padre en mar.
Con una llamada, Lucia hace saber a Bruno, por primera vez, que ella tiene el derecho a elegir: no le dirá dónde está escondida. Éste será un lugar donde todos tendrán algo para esconder, donde Lucia y Lea tiene algo que esconderse la una de la otra. Lucia descubre estar siempre más unida a Lea pero, sobre todo, está aprendiendo a quererse otra vez. Se viste y mueve como hace mucho no hacía.
Mientras Bruno encontró algunas de las notas arrugas de Lucia. Comienza su crisis personal que lo llevará a cuestionarse proyectos e ilusiones sobre su carrera.
En Puerto Madryn Lucia se muestra como una persona posesiva frente a Lea como única forma que conoce de establecer un vínculo afectivo: la pareja. Lea trata de alejarla, flirtea con hombres y le deja entender que aquel paraíso en el que creían vivir está destinado a desaparecer, a mutar en una nueva vida de separadas.
Por otro lado, Lucia descubre el valor del presente a través de una de sus alumnas de piano de 90 años. Tras una violenta discusión se separan. Lucia, encuentra su revelación en el contacto con el océano y la naturaleza y decide volver para seguir el tratamiento y dejar a Bruno, quien consigue armar el rompecabezas, llega a Puerto Madryn pero ya es demasiado tarde.
Lea, ya sola, recibe su ducha fría: el velero fue cedido como forma de pago por una de las tantas deudas de juego que contrajo el padre y tendrá que irse prontamente.
Algunos años después Lucia ya está curada tras la terapia recibida en Europa. Delante de una vidriera queda fascinada por un vestido, se lo prueba y en el probador de la tienda cree cerrar el círculo. Es un vestido parecido a otro que ella había regalado a LEA. Vuelve a Buenos Aires, para la boda de Lea con Marco. Llega al convite donde encuentra a Lea con un embarazo ya visible aún debajo del vestido de novia. En mitad de la sala sus miradas se cruzan sobre las niñas que están bailando juntas. Así superan la incomodidad del principio poniéndose a bailar ellas también, un baile que las libera, un baile como el que nunca pudieron tener en Puerto Madryn.

BIOFILMOGRAFÍA STEFANO PASETTO
Nacido en Roma en 1970, Stefano asiste al taller de Peter Stein sobre la puesta en escena de las obras de Chejov. Escribe artículos y críticas para revistas locales. En 1996, se gradúa con las más altas calificaciones en la Facultad de Arte, con una tesis sobre Krzysztof Kieslowski. Desde 1996 hasta 1999 asiste a la Escuela Nacional de Cine de Roma. Además de dirigir algunos cortometrajes (Sisters 2000, color 35 mm., 15’; I don’t need anything, 2000 Video, 3’; Once for your eyes … once for your lips, 2000 b/n S8, 12’; 14, 1999, S8, 15’; The joke, 1994, video 9’), exhibidos y premiados en diversos festivales internacionales de cine (Cannes, Oberhausen, Londres, Roma, Turín), trabaja como guionista y montajista.
También colaboró en revistas de cine. Luego de los documentales Waiting in the wings (2002, DVCAM, 53’) y Ancient water (2001, DVCAM), realizó una serie de 10 documentales (Italian Rebellious Women of 20th Century) para la red RAISAT. Turtles on their backs (2005) fue su primer largometraje. The Call es su última película, en la que actualmente trabaja.

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