ENFERMEDADES TRANSMITIDAS POR ALIMENTOS

27 marzo, 2012

La Dirección Control de Alimentos de la Municipalidad de Puerto Madryn recuerda ante la proximidad de la celebración de Semana Santa para evitar enfermedades transmitidas por alimentos, una serie de recomendaciones para el consumo de pescados y mariscos.
El pescado fresco debe tener el color correspondiente a cada especie, brillante, sin deformaciones ni aplastamiento, que su consistencia sea elástica, si se aprieta con el dedo y que éste no quede marcado. El abdomen no debe estar hinchado y no debe tener salida de parte del intestino por el orificio anal.
Además deberán asegurase de que los ojos deben ocupar toda la órbita, salientes, brillantes y con el iris negro y esférico; las escamas deben estar bien adheridas y no desprenderse al pasar la mano sobre ellas, deben ser iridiscentes (con reflejos); los opérculos o “tapas” de las agallas deben ser elásticos en el pescado fresco, lo que se evidencia al abrirlo y soltarlo, observando si retoma su posición normal; las agallas deben ser de color rojo brillante, bien peinadas y sin mucosidad, es aquí donde primero puede percibirse el mal olor de un pescado alterado.
Para el Filete de Pescado:
Su coloración normal es blanca, aunque puede tener como en el Mero vetas rosadas o líneas longitudinales rojizas como en el tiburón, su consistencia debe ser firme y no debe desgranarse fácilmente al fraccionarlo, sus bordes no deben ser secos ni amarillentos. El olor al igual que en el pescado entero es definitorio para reconocer la alteración.
Respecto de los Mariscos: El olor en todos los mariscos es un signo común para reconocer la pérdida de frescura.
Calamar: debe tener color grisáceo brillante con puntitos bien definidos de color marrón violáceo y que su superficie sea húmeda, cuando se altera los puntitos desaparecen y todo el calamar toma un color amarronado violáceo volviéndose pegajoso en la superficie, desprendiéndose la cabeza con facilidad al igual que las ventosas de los tentáculos.
Bivalvos: deben estar cerrados y tener agua (clara y con olor a mar) en su interior (a más agua, mayor frescura, que se mide por el olor a mar) han de pesar y no tener sonido a hueco. Generalmente cuando están vivos permanecen cerrados pero si llegan a estar abiertos, se cierran al tocarlos.
Crustáceos: vivos deben mover las patas y doblar la cola con violencia al golpearles el abdomen. Los langostinos y gambas debe tener ojos negros muy brillantes, un brillo y olor característico y un cuerpo terso y consistente, los cocidos han de tener las patas pegadas firmemente al cuerpo y no flácidas y no se deben arrancar con facilidad. Cuando se alteran las patas y los anillos quitinosos se desprenden fácilmente y la cola pierde su curvatura tornándose flácida (langostinos y camarones), otro signo de alteración es cuando los crustáceos menores presentan melanosis (puntos negros diseminados).
Es importante que la comunidad aprenda a reconocer las características que muestran que el alimento no es totalmente fresco porque de ello depende la buena salud de nuestras familias. Por lo dicho se recomienda prestar atención sobre los distintos tips mencionados para distinguir la calidad de todos los productos.

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