MADRYN NO PARES
El 10 de octubre de 2004, Puerto Madryn, eligió “comenzar a moverse y prometió no parar”. Casi cinco años después, es posible decir que la promesa sigue en pie. Un slogan, una “expresión de deseo” inicial, “Madryn No Pares”, se ha convertido en la marca, en el sello, de una gestión municipal que comprende que solo es posible construir salud desde el día a día, desde la reafirmación del compromiso cotidiano con su comunidad, tejiendo redes que sostengan en el tiempo esta aseveración que la identifica.
El compromiso científico con esta comunidad permitió conocer, hace ya cinco años que: “Entre los años 2002 y 2004 el área Antropología del Centro Nacional Patagónico – CENPAT, realizó una investigación donde fueron evaluados 2400 niños y jóvenes de entre 6 y 15 años de nuestra ciudad, se estableció que el 25% de la muestra tiende al sobrepeso. Desde esta perspectiva, es importante aclarar que “…los antropólogos trabajan con los aspectos del crecimiento y desarrollo en las poblaciones humanas para medir adaptaciones de las personas a los ambientes, los cuales incluyen las variables socio – culturales”.
Asimismo, desde el ámbito de la Educación Física, se aportó que: desde la observación directa en la propia práctica de la educación física (en las propuestas escolares y extraescolares, con una antigüedad de desarrollo de 20 años aproximadamente en nuestro medio) se evidencia un alejamiento progresivo “inversamente proporcional” del número de practicantes de actividad física periódica en función de los años de vida (a mayor cantidad de años, menor cantidad de jóvenes asisten a clases o realizan deporte)”.
La realidad obligaba a intervenir fuertemente en esta comunidad, desde una perspectiva preventiva, tomando como ejes el moverse, saber por qué y para qué moverse y, al mismo tiempo, construir el deseo de moverse. Pero, para dar el “gran paso”, para tomar una decisión que se convirtiera en “bisagra” en la historia local, fue necesario un impulso más.
La Red de Municipios Saludables, aportó no solo recursos económicos (siempre importante para transitar desde una “buenas idea” a un proyecto viable), hizo posible sentir que, a lo largo del país, no estábamos solos en esta cruzada que encontraba un espacio para contribuir a la mejora de la calidad de vida de nuestros vecinos.
En 2005, al cierre de la primera etapa de Madryn No pares los resultados previstos se vieron ampliamente superados: se realizaron 25 talleres, se publicaron 80 artículos periodísticos, se realizaron mediciones antropométricas a 280 niños, en las escuelas municipales aumentó la concurrencia promedio de los alumnos a clases de Educación Física en un 30%, se realizaron 100 eventos de fin de semana y 4 de tipo extraordinarios (con una concurrencia media de 1000 personas a las Jornadas Saludables de Madryn No Pares), los Centros Deportivos Municipales aumentaron de 17 a 22 y convocaban a 2500 niños, jóvenes y adultos de ambos sexos; se generaron acuerdos con gimnasios locales para becar a jóvenes de bajos recursos, se realizaron alianzas estratégicas con empresas, comercios e instituciones de bien público que fortalecieron las redes de adhesión y permanencia en programas de actividad física que contribuyan a la prevención de enfermedad cardiovascular. Nos suponíamos ambiciosos, al pronosticar que 3000 personas asistirían a las acciones propuestas desde el proyecto. A final del ciclo, pudieron contabilizarse unas 30.000.
A lo largo de este tiempo, aquellas propuestas se afianzaron, convirtiéndose en acciones al alcance de cada vecino. La salud, se construye en el cotidiano y, esta posición, hace imprescindible asumir el compromiso social necesario.
En este momento “vamos por más”; fortaleciendo las alianzas entre deporte, salud y educación, entre distintos estamentos de gobierno, con nuevas organizaciones de la ciudad, sosteniendo las propuestas de base y focalizando en aquellos sectores de la sociedad en mayor nivel de riesgo.
Bienvenidos a quienes quieran sumarse. Madryn No Para. El compromiso es de todos.